Guiones

Guion de llamada en frío que funciona (con ejemplos por sector)

Un buen guion de llamada en frío no es un texto para leer. Es una estructura que sabes de memoria para poder improvisar encima. Esta es la que usamos en LlamadaComercial para construir los escenarios de práctica, con ejemplos reales de energía, software B2B, seguros e inmobiliaria.

Por el equipo de LlamadaComercial · 13 de octubre de 2026 · 8 min de lectura

Antes de nada: para qué sirve el guion

Una llamada en frío tiene un objetivo modesto: ganarse treinta segundos más. Luego otros treinta. Y acabar con un siguiente paso concreto (una reunión, una llamada con fecha, una factura que revisar). No es para vender el producto, es para abrir una conversación con alguien que no la esperaba.

Por eso el guion se organiza en cinco pasos muy cortos. Si te atascas en uno, la llamada se cae; si los recorres bien, el cliente te sigue casi sin darse cuenta.

Paso 1. Apertura de diez segundos

Quién eres, de dónde llamas y una frase que reconozca que estás interrumpiendo. Nada de «¿qué tal está?» ni de «¿tiene un minuto?»: la primera invita a mentir y la segunda a decir que no.

ComercialHola Marta, soy Jorge, de Deploya. Sé que no esperabas la llamada, te robo veinte segundos y me dices si tiene sentido seguir.

Pedir veinte segundos explícitos funciona mejor que pedir un minuto: es tan poco que casi nadie lo niega, y te obliga a ir al grano.

Paso 2. El motivo creíble

Por qué llamas a esa persona y no a otra. Cuanto más específico, más atención. Un dato de su empresa, un cambio reciente o un patrón que ves en empresas como la suya.

  • Energía: «Veo que tenéis dos naves en el polígono y una tarifa de más de 2.000 € al mes; en esos consumos la diferencia entre indexada y fija suele ser de un 10 %».
  • Software B2B: «He leído que habéis pasado de 20 a 40 personas este año. En ese salto, los despliegues suelen empezar a tardar días en vez de horas».
  • Seguros para autónomos: «Trabajo con talleres de la zona y casi todos tienen el local cubierto pero no sus propios ingresos si se lesionan».
  • Inmobiliaria: «Su piso lleva doce semanas en dos portales y ha bajado el precio dos veces».

Paso 3. La pregunta que engancha

Una sola pregunta, abierta, que la otra persona pueda contestar sin exponerse y que te dé información útil. Es el momento más importante de la llamada: a partir de aquí, el cliente habla más que tú.

Comercial¿Cómo lo estáis gestionando ahora, con hojas de cálculo o con alguna herramienta?
ClienteCon Excel, la verdad. Funciona, pero se nos escapan cosas.
Comercial¿Qué tipo de cosas? ¿Oportunidades que se enfrían o más bien seguimiento?

Paso 4. La primera objeción

Va a llegar: «ya tengo proveedor», «envíame un email», «ahora no es buen momento». El guion no la evita, la espera. Para cada una, ten preparada una respuesta en dos partes: aceptar sin pelear y devolver una pregunta concreta.

ClienteMándame un email y lo miro.
ComercialTe lo mando ahora mismo. Para no mandarte un folleto genérico: ¿lo que más os pesa es el tiempo de despliegue o los errores en producción?

Fíjate en que el email se concede. Lo que no se concede es terminar la conversación sin saber qué poner en él.

Paso 5. Cierre con siguiente paso

Un siguiente paso es algo con fecha y con un compromiso pequeño por ambas partes. «Le llamo la semana que viene» no es un siguiente paso; «el martes a las 10 le enseño en quince minutos cómo quedaría con vuestros datos, y usted me manda antes la última factura» sí lo es.

  1. Propón dos opciones concretas de día y hora, no una pregunta abierta.
  2. Di cuánto va a durar y qué va a ver. Quince o veinte minutos es creíble; «una demo» no dice nada.
  3. Pide algo pequeño a cambio: una factura, un dato, que invite a la persona que decide.
  4. Confirma por escrito en los cinco minutos siguientes.

El guion completo, en una tarjeta

  1. Apertura: nombre, empresa, «te robo veinte segundos».
  2. Motivo: un dato específico de su empresa o sector.
  3. Pregunta: abierta, fácil, que le haga hablar.
  4. Objeción: aceptar + pregunta concreta.
  5. Cierre: dos opciones con fecha, duración y un pequeño compromiso.

Cómo interiorizarlo

Léelo diez veces y lo sabrás. Dilo en voz alta cincuenta veces con alguien que te interrumpa y lo tendrás. El problema es encontrar a ese alguien cada día. Para eso están los clientes virtuales: te interrumpen, dudan, te cuelgan si no escuchas y al terminar te dicen en qué paso del guion te has perdido.

Prueba este guion con Marta, CTO de una startup que solo tiene cinco minutos entre reuniones.Hacer una llamada de prueba